Aprendizaje de ski

Requiere de tres pasos básicos:

 Primer paso: Se comienza a aprender en una superficie plana, sin pendientes pronunciadas, a las que por deconocimiento muchos tienen miedo.

Para familiarizarse con los esquis y con algunos movimientos que se harán con ellos, primero hay que levantarlos y bajarlos con los pies para acostumbrarse al peso, luego se los gira y se camina un poco. En este ejercicio de adaptación se encontrarán los primeros 30 o 40 minutos de la clase. Una vez que los esquis se integran a nuestro cuerpo, se comienza a practicar el deslizamiento en una pendiente suave y corta. Así se hace la primera practica de descenso directo, buscando la posición más cómoda de las tablas. Existen diferentes ejercicios, todos muy sencillos, destinados a mantener el equilibrio al deslizarse, habitualmente se pactican durante el primer día.

 Segundo paso: Ya adaptados y después de la primer experiencia de deslizamiento, se aprende a frenar y a controlar la velocidad con métodos sencillos y probados. En el lenguaje de los esquyiadores, se lo denomina hacer “la cuña”, o para los más chiquitos, “la casita”. Eso se logra separando las colas de los esquis metiendo levemente las rodillas hacia adentro: cuanto mas se abren las colas, mayor control se obtiene en la velocidad, alcanzando la detrención total en forma gradual. Esto hace sentir al esquiador principiante más seguro proque puede frenar cuando quiera a gusto y conveniencia. De esta manera empieza a disfrutar la sensación única e indescriptible que ofrece el dominio de la montaña, el deslizarse sobre la nieve blanda, el contacto con la naturaleza y la diversión entre viejos y nuevos amigos. Todavia se practica en pendientes muy suaves, hasta que la confizanza lograda permite un nuevo logro y más entusiasmo.

 Tercer paso: La vuelta en cuña da la posibilidad de dirigir los esquis hacia donde el futuro esquiador quiera y le permite dar vueltas con el control total. Es muy común que en entusiasmo provoque alguna caída suave sobre el colchón de nieve, y habitualmente se transforma en parte central de la diversión que provoca las risas cruzadas  entre los compañeros de aprendizaje.

 Para abrir una cuña se desliza un esquí más que el otro. Aumentando “el contacto” (cuña o casita) de ese mismo mesquí uno se dirige hacia una nueva dirección. Luego se encadenan las vueltas hacia un lado y el otro, de tal manera que el nuevo esquiador se siente dueño y parte de aqueñña montaña. Ahora el alumno está listo para subir en un medio de elevacion a la pista de principantes y bajar dando vueltas en cuña, jugando con fuerza de gravedad en un ambiente distendido. Estos son los tres pasos básicos para gozar y divertirse esquiando. Es uimportante tener en cuenta que la práctica es mucho más fácil que la teoría yq ue en muy pocos días uno puede deslizarse por las montaña disfrutando plenamennte del nuevo logro con más entusiasmo.